Seguramente escuchaste hablar de los “perrhijos” o “gathijos”, una manera de referirse a nuestros compañeros peludos como miembros de la familia. Esta forma de nombrarlos refleja cómo ha cambiado la manera en que los cuidamos, educamos y compartimos nuestra vida con ellos.
Tratar a un perro o gato como parte de la familia significa pensar en su bienestar emocional y físico, ofrecerles rutinas saludables, juguetes que estimulen su mente y espacios seguros para explorar. También influye en cómo consumimos productos para ellos, buscamos servicios veterinarios de calidad y compartimos momentos en redes sociales.
El concepto de “perrhijo” va más allá de la palabra: es una mirada sobre la convivencia, la responsabilidad y el amor hacia nuestros compañeros peludos.