Los perros robot llegaron a Argentina y no son solo un gadget futurista: son compañeros que combinan tecnología y cariño. Estos robots están diseñados para interactuar con las personas, aprender rutinas, reaccionar a estímulos y brindar compañía, sobre todo a quienes no pueden tener un perro real en casa.

Aunque no reemplazan el afecto de un perro de verdad, los perros robot ofrecen beneficios como entretenimiento, estimulación sensorial y compañía constante. Además, pueden ser una herramienta educativa para niños o adultos que quieren familiarizarse con el cuidado de un animal antes de tener uno real.

 

El lanzamiento en Argentina muestra que la demanda por alternativas innovadoras de compañía crece y que la tecnología puede acercarnos nuevas formas de conexión, siempre considerando que los peludos de verdad siguen siendo irremplazables.